martes, 27 de diciembre de 2016

ESAS COSAS QUE SÓLO SE DICEN NUNCA...



Esas cosas que sólo se dicen nunca
porque aun siendo importantes
solamente conducen
a ninguna salida.
Esa duda que todo lo sabe cierto,
ese error repetido
de manera inconsciente conscientemente
que se vuelve un castigo.

Esa calle de en medio que tuerce al centro,
ese cáliz con vodka;
esos ceros sin unos
que llevarse a la boca.
Ese idilio a la búsqueda de su amante,
esa causa en su efecto;
lo que no quiere nadie buscando un dueño,
la ansiedad dando besos…

Ese anchísimo filtro de lo mediocre
que se traga a los niños
y devuelve toreros,
diputados y frikis.
Ese gol sin portero que no lo falla
ni Juanita Banana
y se paga más caro que una vacuna
contra todos los males.

Esa frase bailando en pelota viva
que buscando un trabajo
para huir de la hambruna
se escapó de un poema.
Esa mosca dando saltos en la sopa
de un chef vago y roñoso
que le llama vanguardia a la tontería
de comerse los platos.

Y ese perro buscando en la carretera
la matrícula errónea
mientras un hijo puta
se broncea en la playa.
Esas cosas que sólo se dicen nunca
porque siempre suceden
en la parte de uno que va a la tumba
y producen vergüenza…

sábado, 17 de diciembre de 2016

EL LECHO DEL MAÑANA...



Todo gira al compás de un simple instante
donde está la existencia contenida.

Cada esencia subyace en todas partes
a la espera de ser llevada al tiempo.

No hay que ser el primero de la lista,
basta entrar abrazado a la paciencia.

¿Dónde he puesto la fe? ¿dónde la he puesto…?
sólo encuentro carcoma en los cajones.

Contra cada oración, siempre un insulto…
contra cada palabra una sentencia.

Detenerse a pensar tampoco ayuda…
la virtud se ha hecho adicta a la lujuria.

Todo yace en silencio, inútilmente,
bajo el lecho mortuorio del mañana…

domingo, 13 de noviembre de 2016

HASTA SIEMPRE, AMIGO




HOMENAJE A LA MEMORIA DE MI AMIGO
LEOPOLDO ALBEROLA GARCÍA, PARTIDO AL CIELO EL DÍA 9 DE NOVIEMBRE DE 2016 



SONETO 1

A los pies de la muerte, te imagino
silencioso y confuso en esta hora
de tristeza marrón desoladora,
mientras juega sus cartas el destino.

No hay más nada que hacer, no hay ya camino
que conduzca a ninguna nueva aurora.
Hoy que el tiempo te muerde y te devora
Dios te espera a cenar… compra buen vino.

Déjame que te guarde en la memoria
resignado y sereno. Decidido
a tomar sin temor la obligatoria

dirección hacia el fin. Con la mirada
libre ya del temor, y el rostro hundido
por la carne a mazazos machacada…

SONETO 2 

Maldito el puto cáncer. Cómo cuesta
pensar que ya no estás, querido amigo;
nacimos a la par, crecí contigo…
¡qué poco bueno da la vida esta!

Dé qué mala manera da respuesta
el tiempo a los proyectos. No consigo
salir de mi estupor. Qué cruel castigo,
¿por qué demonios hoy ni Dios contesta?

Sé bien que por nacer ya somos muertos
y que la tierra a todos nos iguala;
pero me angustia ver tus ojos yertos

y tu pequeño cuerpo ya vencido
sobre la azul penumbra de esa sala
donde se toma el tren rumbo al olvido…